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LAS COSAS DE LOS JUEVES, por Andrés Madrigal

Cada jueves, Andrés Madrigal (Rest. Alboroque, Madrid), manda a su gran comunidad de amigos y amantes de su cocina alguna receta, música, curiosidades... Cada jueves, nosotros también os contaremos algunas de "sus cosas".

Post 11 junio 12:20

Este jueves, todo sobre las conservas


Hoy toca hablaros de conservas. Y para ello, me apoyaré en la información que muy amablemente me han facilitado los amigos del FROM y ANFACO.

Los inicios de la industria conservera, tal como hoy la conocemos, se remontan a comienzos del XIX. En 1810, Nicolás Appert, investigador francés de escasos recursos, tras años de investigación descubrió que se podían conservar alimentos por calor en recipientes herméticamente cerrados. Este descubrimiento le granjeó un premio de 12 000 francos, que años atrás Napoleón había ofrecido para aquel que presentara “un método para conservar los alimentos largo tiempo y en buen estado”.

En principio se usaron envases de vidrio, pero al poco tiempo el inglés Peter Durand empezó a usar latas, similares a las que conocemos hoy en día, que proporcionaron a las conservas una mayor resistencia y las protegieron del efecto de la luz que perjudicaba el contenido vitamínico.

La conserva llegó a España por azar, en 1840, al naufragar frente a Finisterre un barco francés. En Galicia existían por entonces otros métodos de conservación como la salazón o el ahumado de la sardinas. Este accidente sirvió de chispa para la creación, en tierras gallegas, de la primera fábrica conservera de pescado. La industria española conservera se convirtió desde entonces, paso a paso, en el primer productor europeo de conservas de pescados y mariscos.


Primero responderé a la pregunta más obvia: ¿Qué es y cómo se hace una conserva? Las conservas de pescado y marisco se elaboran esterilizando el pescado o marisco que se desea conservar, para después ser introducidos en un envase metálico o de vidrio también esterilizado. La esterilización obtenida por la elevación a altas temperaturas de los alimentos en sus envases es imprescindible para eliminar los microorganismos y los gérmenes. El sellado hermético del envase garantiza que los productos del mar así conservados puedan consumirse en perfecto estado largo tiempo después de su enlatado. Si la lata o envase de conserva que se disponen a degustar muestra cualquier avería o anomalía, tiene la tapa mal sellada o quizá un pequeño orificio, por favor ni se les ocurra comerlo. El sellado al vacío es clave en la conservación de estos alimentos y cualquier alteración puede ser perjudicial.

Las conservas enlatadas mantienen intactas todas las cualidades nutricionales de los alimentos. Son productos, pescados y mariscos, que se capturan y elaboran conservando sus cualidades con una manipulación mínima.
A pesar de la creencia popular, las conservas no contienen conservantes. La propia esterilización basta para mantener el producto en perfecto estado hasta su consumo. Los nuevos sistemas de apertura facilitan la manipulación del envase sin perjudicar su seguridad al tiempo que mejoran su uso.

Además de las conservas, también es posible adquirir semiconservas, aquellas que se han elaborado mediante un tratamiento adecuado, como por ejemplo la maduración, para un plazo de tiempo limitado y se conservan en recipientes impermeables al agua a presión normal. Las anchoas o las huevas son las especies más habituales que se encuentran envasados de esta forma. Las semiconservas son perecederas en períodos de tiempo menores, ya que no se les ha aplicado el tratamiento de esterilización. Debido a esto, necesitan ser almacenadas a temperaturas refrigeradas.

Si bien hoy en día es posible enlatar en conserva casi cualquier pescado o marisco, los más populares, los que pueden encontrarse en casi todos los supermercados o tiendas de abarrotes son:

• Almejas • Berberechos • Mejillones
• Anchoas • Caballa • Navajas
• Angulas • Calamares • Pulpo
• Atún blanco • Caviar y sucedáneos • Sardinas
• Atún claro • Chipirones • Zamburiñas
• Atún • Jureles

Y las formas más habituales en que se encuentran conservados son:

• En aceite vegetal. El aceite vegetal es el que procede de ciertas plantas, como la aceituna, la palma, el sésamo, el girasol, el arroz, el maíz, la soja y muchas más.

• En aceite de girasol. El aceite elaborado a partir del girasol comenzó en España hacia el año 1964 en la zona occidental de Andalucía. Es el aceite de semillas más utilizado en España y Europa, siendo muy saludable y más económico que el aceite de oliva.

• En aceite de oliva. El aceite de oliva es el ‘sumum’ de los aceites utilizados en la elaboración de conservas de pescados y mariscos.

• En escabeche. El escabeche, como bien sabéis, es una preparación cuya base es la utilización conjunta de sal y vinagre.

Además de estas presentaciones más comunes existen muchas otras que van desde ‘al natural’ a diferentes salsas pasando por las que se conservan en los propios jugos del producto como los calamares en su tinta, etc.

Para terminar, os indico algunas recomendaciones realizadas por el FROM a la hora de comprar y consumir conservas:

1. El tamaño si importa. Seleccione el tamaño de la lata según las raciones que desee
servir.

2. Limpieza ante todo. Si tuviera suciedad limpie la lata antes de abrirla.

3. Lávese las manos. Las conservas son un alimento más. Guarde las mismas normas
de higiene.

4. Un útil para cada lata. Si no es de apertura fácil, utilice el abrelatas indicado.

5. Fácil, pero con cuidado. Los bordes de la tapa, una vez abierta, son muy cortantes.

6. Cada cosa en su sitio. Mejor volcar el contenido de la lata en un recipiente.

7. Al pie de la letra. Siga las recomendaciones de consumo para preservar el sabor y las cualidades nutritivas.

8. Siempre a mano. Las conservas pueden almacenarse durante largo tiempo a temperatura ambiente (+ 20ºC).

9. Todo a su debido tiempo. Al cocinar distintos alimentos, añada al final las conservas en lata para evitar sobrecalentarlas y no desperdiciar nutrientes.

10. Líquido enriquecido. En el líquido de las conservas se halla una parte considerable de las vitaminas y minerales hidrosolubles. ¡Aprovéchelo!



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COMENTARIOS

Post 12 junio 2009 21:07
Visitación (email)
"Yo utilizo el líquido de algunas buenas conserves, como el escabeche, para meter dentro mejillones naturales. Lo sirvo en la propia lata"

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Post 21 mayo 21:40

Hoy, Las algas

Hoy voy a hablarles de las algas y su utilización en la cocina. Para ello, me puse en contacto con la gente de Porto-Muiños, que, como podéis ver en su página web: www.portomuinos.com, es una pequeña empresa fundada en Cambre, La Coruña, a mediados de los años 90 por Antonio Muiños Insua y que se dedica al cultivo de y envasado de algas y erizos de mar.

Rosa María Mirás Antel y Antonio Muiños Insua, las dos personas responsables de la empresa, son unos apasionados del mar y de la exploración de nuevos productos provenientes del golfo Ártabro. Para ello, en combinación con su actividad comercial, trabajan en colaboración con la Universidad de La Coruña en programas de desarrollo e innovación tecnológica, cuyo objetivo es, valga la redundancia, “el desarrollo de las técnicas de cultivo en aguas gallegas de las principales especies de algas marinas que la empresa comercializa”.

Vamos paso a paso. Para empezar, os explicaré, en base a la información que me han proporcionado desde Porto-Muiños, qué son las algas:

Las algas constituyen un grupo muy heterogéneo de vegetales que, en principio, comparten una única característica: Su reproducción se realiza exclusivamente en el agua. Como los vegetales terrestres son autótrofos, realizan la fotosíntesis, es decir elaboran sus propios nutrientes utilizando como fuente de energía la luz solar, al igual que las especies terrestres, la diferencia estriba en que utilizan como ingredientes los elementos disueltos en el medio acuático.

En la clasificación de los seres vivos la mayoría de las algas se incluyen en el reino Protoctista, que comprende seres unicelulares o pluricelulares, que realizan la fotosíntesis y que, a diferencia de las plantas terrestres (incluidas en el reino Plantae) carecen de tejidos y órganos diferenciados como la raíz, el tallo o las hojas, órganos imprescindibles para la vida fuera del agua. Las algas son un grupo muy diverso que comprende desde organismos unicelulares microscópicos, como la espirulina o las diatomeas, hasta organismos pluricelulares de gran tamaño, como los “kombu” o el “espagueti de mar”, estas últimas algas marinas.

Existen formas distintas de clasificar las algas, las más comunes son aquellos que toman como elemento agrupador el tamaño, la forma, el ambiente en el que se reproducen o el color.

La forma de las algas marinas es muy variada -laminares, acintadas, arbusculares, filamentosas, etc.- y sus tejidos tiene una estructura en general muy simple. Sin embargo, algunas como el “wakame” o el “kombu de azúcar”, tienen su cuerpo diferenciado en partes que, aunque de estructura y funciones diferentes, recuerdan por su aspecto a las de las plantas terrestres. Los distintos colores de las algas son consecuencia de la distinta combinación de pigmentos, combinaciones que responden a la necesidad de optimizar la absorción de la energía de la luz propia de los diferentes ambientes en los que viven.

Los procesos de reproducción de las algas son muy variados también. En las algas podemos encontrar reproducción sexual –pudiendo existir ejemplares masculinos, femeninos y hermafroditas-, o asexual –por simple fragmentación o por la producción de esporas. Aunque pueden llegar a ser muy complejos, los procesos reproductivos de las algas son muy poco aparentes, no producen vistosas flores como gran parte de las plantas terrestres. Muchas veces alternan procesos de reproducción sexual y asexual dando lugar a lo que llamamos ciclo de vida, y como con la mariposa y su oruga, hay muchas algas que podemos encontrar en el campo con dos aspectos distintos.

Las algas –y aquí ya nos adentramos en el tema que más nos interesa, que es su valor nutricional— son muy ricas en fibra y casi no contienen grasa, poseen un alto porcentaje de ácidos grasos insaturados, omega3. Algunas especies, además, son muy ricas en proteínas. Son conocidas también por ser una fuente natural de numerosos minerales: yodo, magnesio, calcio, fósforo, zinc, además de vitaminas A, y algunas B y C.

Tradicionalmente, han formado parte de la cultura gastronómica asiática, mientras que en Occidente, su consumo habitual se ha visto reducido a unos pocos países o regiones: Irlanda, Chile, la Bretaña francesa.

En la actualidad pueden encontrarse en el mercado una veintena de especies de algas marinas alimentarias. Las más conocidas son el Wakame, el Espagueti de mar, el Kombu, el Kombu de azúcar, la Lechuga de mar, el Nori y el Musgo de Irlanda. Se recogen a mano, escogiendo los ejemplares en su mejor época y cosechándolos por los métodos que menos dañen sus poblaciones. Algunas especies se recogen a pie, cuando la bajamar, y otras buceando, en apnea. Los lugares en donde se recogen, la época y la cantidad de cada una de ellas, están regulados por la administración autonómica, con el fin de garantizar la calidad y preservar la diversidad biológica.

La mayoría de las especies son susceptibles de ser secadas para su conservación, y una vez hidratadas recuperan su aspecto y todas sus cualidades. En Porto-Muiños, secan las algas a baja temperatura con el fin de mantener todas sus cualidades nutricionales y características organolépticas. El secado de las algas es la etapa final, previa al envasado, para la comercialización de muchas especies, pero es también una etapa intermedia en la elaboración de otros productos. Una vez secas, las algas pueden ser trituradas en copos o molidas.

El polvo de algas es un condimento que incorporado en muy poca cantidad en la elaboración de otros productos o platos les confiere un aroma y sabor muy característicos. Hay experiencias en la cultura gastronómica del uso de polvos de algas incluso en Europa, como en el tradicional pan de algas alemán. Los polvos también sirven para elaborar tallarines, tapas de lasaña y canelones, o infusiones y tés.

También pueden encontrarse algas conservadas en sal. Las algas en sal tienen una vida útil más corta que las deshidratadas y su textura es diferente, asemejándose más a las algas frescas.

En los supermercados y tiendas especializadas podéis encontrar algunos productos de esta casa, como el “espagueti de mar con ajetes”, que es ya todo un clásico como explican ellos mismos.

Por último, quisiera agradecer a las personas responsables de Porto-Muiños por toda la información facilitada y terminar, como siempre, animándoos a experimentar en vuestras cocinas y a atreverse con las algas.



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COMENTARIOS

Post 23 mayo 2009 20:14
Montse Ambroa (email)

"Si ya lo digo yo, Andrés, me encantan las algas y Galicia. Una combinación perfecta"

 

Post 01 junio 2009 19:14
Soñia (email)

""He probado la Nori en el Sushi. La verdad es que así sí me gustan, pero compré una lata de mejillones con algas y naaaaa"

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Post 14 mayo 2009

Como decía Saint Simón "la memoria siempre estará unida a las ordenes el corazón", y cocinar es unir de forma natural materia y memoria. No debemos de poner en duda la excelencia de la simplicidad en los pucheros y cacerolas; en sartenes y cuchillos que siempre han estado en las mejores cocinas del mundo. Esa excelencia nunca se ha perdido en la cocina tradicional, regional o popular. Todas las cocinas están ligadas a la historia da las costumbres del gusto. Cada región debe de mantener viva su historia culinaria, porque es su patrimonio el que se enriquece y con él, su gente.
La cocina está obligada a seguir la evolución, la dinámica y los movimientos de siglo. Y no por ello, la cocina tradicional fosiliza o sentencia un fin en los fogones. Al revés, la cocina regional está más cerca del romanticismo por su sensibilidad, sin olvidar que la imaginación sin transformación tan solo es un sueño.

Dedico éstas palabras a los maestr@s cocineros anónimos y a Dosi (cocinera de CasaMaria), esos que siempre buscamos cuando más "hambre" tenemos....

EL CHABLIS
El Chablis es uno de estos grandes vinos inimitables. Su secreto reside en la geología, su suelo es un afloramiento de arcilla caliza “Kimmeridgiense”, es decir conchas de ostras prehistóricas, como dice Hugh Johnson en su libro “El Vino” parece que "Las ostras y el Chablis parecen haber establecido su relación desde la Creación".


Los orígenes conocidos de Chablis se remontan al siglo II a. C., época en la que existía una villa gala a la entrada de lo que es la localidad actual. Las primeras vides fueron posiblemente plantadas en el siglo I a. C. pero realmente se empezaron a desarrollar a partir del siglo III, con el impulso que le dio el emperador Probo (276-282).
En 854, los monjes de Tours, huyendo de la invasión de los vikingos, se refugiaron en la abadía de Saint-Germain d'Auxerre con las reliquias de su «patron», San Martín. En 867, el rey Carlos II llamado el Calvo, hijo pequeño de Carlomagno, donó a los monjes de Tours el burgo de Chablis y el monasterio de Saint-Loup, donde vendrán a diez años más tarde albergar las reliquias de San Martin. Ellos desarrollaron la vid sobre las laderas frente a Serein, corazón histórico del viñedo de Chablis y sitio actual de los Grands Crus.
En 1118, los monjes de Pontigny celebraron un acuerdo con los de Saint-Martin de Tours, dándoles el derecho de explotar 36 fanegas de vides alrededor de Chablis (o sea, alrededor de 22 hectáreas). Para vinificar y almacenar su vino, hicieron construir en Chablis el "Petit Pontigny", cuyo almacén existe aún, y que actualmente alberga numerosas manifestaciones de viñadores y es la sede del Bureau Interprofesional de los Vinos de Borgoña en Chablis. Desde el siglo XIII, los vinos de Chablis conocen una feliz expansión, tanto geográfica como comercial, y participan en el enriquecimiento general de la ciudad de la cual fue durante mucho tiempo la principal fuente de ingresos. Es en 1230 cuando apareció la primera norma respecto a la vid, referida a la fecha de comienzo de la vendimia.
En 1328, cuatrocientos cincuenta propietarios cultivan 500 hectáreas de vid. Transportados por vía terrestre hasta Auxerre, los vinos seguían el curso del Yonne, alcanzando París y finalmente Ruán para ser reexportados hacia los países nórdicos. "Blanco como agua de roca", "de larga conservación", adquieren bien rápidamente un estatuto a parte en el paisaje francés.
Durante la Revolución, las mejores parcelas de vid, que hasta entonces eran pertenecientes al clero, se pusieron a la venta y se volvieron así accesibles a todos los viticultores. En 1850, con 38.000 hectáreas de vides y un millón de hectolitros produce anualmente, Yonne era el departamento más vitícola de Francia. En 1887, la filoxera alcanzó el departamento. Se destruyó el viñedo por completo. La reconstrucción se inició diez años más tarde con esquejes norteamericanos, pero la reconstrucción fue lenta y difícil. De 1914 a 1918, numerosos jóvenes viticultores murieron durante la Gran Guerra; durante este tiempo, fueron las esposas y las madres las que se ocuparon del viñedo.
En 1919, se establecen acuerdos en torno a un cierto número de crus que siglos de observación habían destacado: Vaudésir, Grenouilles, Valmur, Les Clos y Blanchot. En 1938, Les Preuses y Bougros se agruparon y la denominación «Chablis Grand Cru», con sus siete pagos (climats), toman su forma definitiva. Se definen las AOC: Chablis y Chablis Grands Crus. El 15 de junio de 1940, el pueblo fue bombardeado por la aviación alemana, destruyéndose gran parte de la antigua ciudad. En 1943, un decreto fijó las modalidades del AOC Petit Chablis. En 1945 el viñedo abarcaba 470 hectáreas, llegando a 750 en 1970. Sólo a principios de los años sesenta, la producción de vinos de Chablis recuperó realmente su desarrollo gracias a la mecanización y la instauración de sistemas de lucha contra la helada (otro problema para las vides en la región). La superficie actualmente en producción es de 4.753 hectáreas.


  • Son 79 pagos (llamados climats), siendo los principales los siguientes:

Les Beauregards, Beauroy (Troesmes y Côte de Savant pueden igualmente llamarse Beauroy), Berdiot, Chaume de Talvat , Côte de Cuissy ,Côte de Jouan ,Côte de Léchet, Côte de Vaubarousse, Fourchaume (Vaupulent, Côte de Fontenay, L’Homme Mort y Vaulorent pueden igualmente optar por el nombre de cru Fourchaume), Les Fourneaux (Morein y Côte des Prés Girots que pueden optar por Les Fourneaux), Mont de Milieu, Montée de Tonnerre (Chapelot, Pied d’Aloup y Côte de Bréchain pueden igualmente llamarse Montée de Tonnerre), Montmains (Forêt y Butteaux pueden elegir el nombre de Montmains), Vaillons (Châtains, Sécher, Beugnons, Les Lys, Mélinots, Roncières y Les Epinottes pueden igualmente optar por el nombre de Vaillons), Vau de Vey (Vaux Ragons puede optar por Vau de Vey), Vau Ligneau, Vaucoupin ,Vosgros (Vaugiraut puede llamarse Vosgros).

  • Son siete los pagos clasificados como Grand Cru:

Les Clos, Vaudésirs, Valmur, Blanchots, Bougros, Preuses, Grenouilles ,Moutonne (reconocido por el INAO pero no por un decreto AOC, Moutonne está considerado como el 8.º Grand Cru. Las viñas de la Moutonne se sitúan a 95 % sobre la denominación Vaudésirs y en un 5 % sobre la denominación Preuses). Monopolio de Château Long-Depaquit, la Moutonne se comercializa con la apelación Chablis Grand Cru.

 

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COMENTARIOS

Post 16 mayo 2009 08:14
Silvia (email)

"Sólo uan vez pude probar un chablis y aún no lo he olvidado. Fue en un pueblo de la Borgoña en mi viaje de novios. En España me parecen caros y hay vinos nacionales que son igual de buenos."

Post 20 mayo 22:42
Carmen (email)
"¿Dónde puedo comprar chablis?"

 

 

Post 22 mayo 21:437
liii (email)
"A mí me gustan las tiendas de Lavinia. No sé de dónde eres, pero en Internet se venden a mejor precio"

 

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Post 30 abril 2009

CURIOSIDADES SOBRE EL ACEITE DE OLIVA

Grecia: El olivo, sus frutos y el aceite de oliva, se encuentran ya en el mito fundacional de Atenas, donde según la leyenda la diosa Atenea hizo brotar un olivo del suelo con la punta de su lanza
En la Odisea, la presencia del olivo se repite varias veces; por ejemplo, Ulises y sus compañeros utilizan una viga de olivo para cegar al Cíclope. En numerosos episodios los protagonistas del poema épico son untados de aceite de oliva, como habitualmente ocurría en la época.
El olivo no solo esta vinculado con la literatura y la mitología sino que también se encuentra en la vida cotidiana, ya que a los vencedores en los juegos olímpicos griegos, como bien sabemos y hemos conservado hasta nuestros días, se les coronaba con ramas trenzadas de olivo desde la séptima olimpiada.


Italia: Los romanos propagaron el cultivo del olivo por tierra mediterráneas europeas, mientras que los tirios, de origen fenicio y fundadores de Cartago, lo hicieron por el norte de África. Cuando los romanos vencen a los cartagineses y se apoderan de lo que hoy son los países de Magreb, había en Tunicia extensos olivares. Los cartagineses fueron buenos agricultores y transmitieron sus saberes y experiencias a las tribus beréberes y númidas de lo que hoy constituye el oriente de Argelia.
Los romanos premiaban con coronas trenzadas con ramas de olivo a los ciudadanos que se habían distinguidos por haber prestado a su patria servicios extraordinarios. Numa segundo rey de Roma, bajo cuyo reinado se disfrutó de una larga paz, se representaba siempre con una rama de olivo en la mano. Como en el caso de la paloma que soltó Noé después del diluvio y que regreso al arca con una ramita de olivo en su pico, para indicar que había pasado la cólera divina, una vez mas el olivo es el símbolo de la paz, la cultura y el progreso.
El aceite de oliva de Hispania se conocía en todo el mundo occidental romano, sus vías comerciales naturales eran los grandes ríos: Ródano, Garona, Rin, Danubio, etcétera. A través del Canal de La Mancha y hasta finales del siglo II, todo el aceite exportado a Britania procedía de la Bética.


España: Cuando las tropas de Julio Cesar se enfrentaron en Hispania con las de Pompeyo, éstos acamparon entre olivos en la región del Aljarafe que rodea a Sevilla, tradicional enclave de éstos árboles y famoso por su excelente aceite de oliva. La palabra Córdoba significa molino de aceite y las menciones de sus olivares y la calidad del aceite de oliva por ellos producido eran ya numerosas desde el tiempo de los romanos, al punto que el poeta hispano-romano Marcial llamaba a las regiones andaluzas Betis olifera.
La región de Ampurias, inicialmente era una colonia griega rodeada de ciudades íberas cuyos vestigios aún se conservan, fue un importante centro de introducción del olivo, que vio su gran esplendor en la época romana, en las fértiles tierras de Tarragona, lugar donde se producen hasta hoy día excelentes aceites de oliva.
Los pueblos árabes que recorrieron la península se encontraron con magníficos olivares. En la época de Al-andalus, se expandieron y mejoraron tanto las técnicas de cultivo como las de obtención del aceite de oliva. Durante los siglos XV y XVII se consolidó la expansión y distribución geográfica de los olivares actuales, cuya mayor densidad de plantaciones se encuentra en el centro de Andalucía y comprende a las provincias de Jaén, Córdoba y Sevilla.
La historia del olivo en el Bajo Aragón es muy parecida a la descrita para el del área del Mediterráneo, dada su proximidad y su peculiar clima similar al levantino. Posiblemente sus introductores fueron los fenicios o los griegos, lo que se sabe es que el cultivo del olivo no alcanzó demasiada importancia hasta la llegada de Escipión según se deduce del libro de Avienus Ora Marítima, en el que se denomina al Ebro “oleum flumen”, esto es, río del aceite.


Las Américas y un poco más: El olivo fue uno de los primeros cultivos introducidos por los españoles en América. En el Archivo de las Indias, en Sevilla, hay muchos datos que se refieren a las plantaciones de olivos que llevaron las expediciones españolas. Al parecer los aztecas desconocían los aceites a juzgar por la admiración que les causaba el empleo de las lámparas de aceite de oliva para iluminar la noche.
El olivo llegó desde México al Perú, para finales del siglo XVI ambos países disponían ya de olivares en producción. A Chile el olivo llegó desde Perú. En Argentina el cultivo se inicia en el siglo XVI a partir de unas plantaciones llevadas por los colonizadores españoles. En tierras argentinas, las actuales provincias de La Rioja y Catamarca, los olivos se adaptaron perfectamente y todavía en Arauco pervive un gran olivo, el llamado “olivo viejo” u “olivo de Arauco”, que se plantó en tiempos de Carlos III.
El olivo llegó bastante más tarde a Carolina del Sur y a Florida, en donde lo introdujeron los griegos emigrantes que fundaron New Smyrma. Misioneros y emigrantes españoles e italianos llevaron también el aceite de oliva a Japón, Australia y África del Sur.


En la Religión: En el Antiguo Testamento, se menciona que en la Iglesia debe arder una lámpara llena de aceite de oliva continuamente. Esto no solo se usa como ornamento del altar sino también con intereses de culto. Tiene como finalidad rememorar a los creyentes la presencia de Cristo, simboliza honor. Generalmente, la luz cuelga de una cadena ante el Sagrario y ha de quedar bastante alta y separada de los escalones del altar para no molestar a los que se encuentran en el santuario. También se puede colocar en algún fundamento cerca del altar, siempre que esté delante de él y dentro de la zona del santuario. La lámpara del altar puede ser de cualquier metal y tener diferentes formas. Por razones alegóricas, se determina que el aceite de la lámpara que arde ante el altar tiene que ser de oliva, ya que representa pureza, veneración y paz. El aceite de oliva no puede ser reemplazado ni por gas ni por luz eléctrica. En la Iglesia deben arder ininterrumpidamente tres luces ante el altar mayor y otra ante los demás altares, por lo menos durante la Misa y las Vísperas. Ante el Santísimo Sacramento también debe arder incesantemente una lámpara.
El término aceite es sinónimo de "óleo" (que viene de la palabra latina "oleum") Esta palabra se utiliza solamente en los sacramentos de la Iglesia Católica y en la pintura (para pintar óleos mezclan la pintura con aceite de oliva) El aceite de oliva se ha usado para ungir reyes, papas, santos, y a muchos cristianos (les signaban con aceite de oliva sagrado y revelaban la condición de su dignidad, o recibían algún sacramento) También tiene propiedades medicinales, ya que contiene ácido oleico, que es anti-canceroso.
Para la Iglesia Católica representa la Gracia divina. El olivo simboliza la paz, la abundancia, la gloria y la purificación. El tallo del olivo representaba para Noe, después de ocurrir el diluvio, la paz y la victoria. Muchas ramas de olivo se han utilizado para hacer coronas a reyes, simbolizando el poder y la gloria. Nuestro nuevo pontífice desde abril del 2005, Benedicto XVI (Joseph Ratzinger) está protegido bajo el símbolo del olivo (según las predicciones de San Malaquías) Cristo en citas de la Biblia ungía con aceite a muchos enfermos y los sanaba.
La misa Crismal, donde se consagra el Crisma, es una de las celebraciones cristianas donde se le da una gran importancia al aceite de oliva. Se adelanta al Martes Santo (en vez del Jueves Santo) por causas de desplazamiento de los sacerdotes. En esta misa se bendice el óleo de los enfermos y de los que se van a bautizar. Con el Crisma (el óleo o aceite consagrado) son ungidos los nuevos bautizados, por el Sacramento del Bautismo, y son signados los que reciben el sacramento de la Confirmación (son signados con aceite de oliva combinado con perfumes).

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COMENTARIOS

Post 02 mayo 2009 21:08
Marina R. (Madrid)

"Me encanta tu cocina, Andrés."

Post 03 mayo 2009 12:15
Liliana (Sevilla)

"Sí, me gusta lo que has contado de Sevilla. La gente se olvida de que aquí tenemos buen aceite y sólo se acuerdan de Córdoba!"

Post 21 mayo 2009 10:00
Ana Olmo (Madrid)

Andrés: eres un literato de la gastronomía!!!!

 

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