FLORES EN LA MESA Y EN TUS PLATOS
- Adornar tus platos con flores ayuda a darle otro aire a una pechuga de pollo, te aporta sustancias terapéuticas y te descubre nuevos sabores. Por ejemplo, la amapola es un fantástico sedante para tus noches de insomnio, a la vez que un excelente ingrediente para una crema inglesa. El arroz con flor de lavanda está rico ¡y alivia la depresión! Las tiendas gourmet o los grandes almacenes, incluso pequeñas fruterías de barrio, ya venden flores para tus recetas: recuerda que están tratadas de manera especial y que no te valen las de la floristería. También puedes encontrar semillas para cultivarlas en casa, como si fueran hierbas aromáticas.
4 FLORES COMESTIBLES
Clavel. No sólo por sus numerosos colores. El clavel, sobre todo la variedad mini, es muy interesante en la cocina por su combinación con alimentos muy distintos. Por ejemplo, añadido a un plato de frutas queda tan bien como acompañando a unos aperitivos de queso suave.
- Sugerencia: una idea muy veraniega es preparar un gin-tonic con clavel. Calienta ginebra con azúcar y flaméala; cuando esté fría, vierte la tónica, unas tiras de manzana verde y claveles mini. Adorna con menta.

Crisantemo. Aunque pueda parece “lúgubre” cocinar con crisantemos, lo cierto es que esta sabrosa flor da a los platos un impactante aspecto y un aire oriental. Al crisantemo pertenece el antimaño, una verdura para saltear o tomarse al vapor con salsa de soja.
- Sugerencia: prepara una salsa con zumo de naranja, medio mango y agua de azahar. Con ella, salsea un plato de crisantemos, acelga roja, grosellas, albahaca y orquídeas.
Rosa. De sus pétalos, del agua de rosas, de sus tallos... saben mucho en la India, donde muchos de sus platos milenarios introducen este ingrediente. En helados, en zumos, en salsas, en mantequillas o aromatizando los vinos, la rosa silvestre o escaramujo es la variedad gastronómica por excelencia.
- Sugerencia: prepara una porción individual de foie mi-cuit, añade unos pétalos de rosas, frutos del bosque variados y unas tostas de pan. Adereza con sal Maldon y vinagre balsámico de Módena.
Violeta. Sus numerosos colores (las hay azules, amarillas, rosas...) aportan un toque de delicadeza a los platos con los que combinan bien, como es el caso de tartas dulces y helados, de ensaladas, macedonias, tortillas y sopas. Va muy bien con el chocolate, incluso para preparar una fondue de violetas.
- Sugerencia: tritura trozos de piña, un poco de agua de azahar y un buen puñado de hielo. Toma este granizado semifrío con unas violetas encima. Otra manera de tomar esta flor es en tortilla francesa. ¡Que lo huelas bien!