MAURICI PLANES, chef nutricionista y asesor de La Sirena (www.lasirena.es), nos aconseja:
- Los alimentos, una vez recogidos, están sometidos al envejecimiento, se exponen a la luz, la humedad, los microorganismos... Cuando se compra un buen producto congelado, se tiene la garantía de que el alimento, nada más obtenerse, es ultracongelado (congelación rápida a -40º C) y mantiene sus cualidades y nutrientes.
- Después, es importantísimo descongelarlo bien. De hecho, del proceso de descongelación depende en gran parte el éxito de un plato. Como recomendación general, hay que descongelar en la nevera en un recipiente con rejilla para que los jugos no “contaminen” el alimento, o cocerlo directamente congelado. Otra ayuda para una descongelación rápida es el programa adecuado del microondas.
- Si el producto está, además, envasado al vacío o es marisco crudo y con cáscara, se puede sumergir en agua fría hasta que se descongele. En el caso del pescado, hay que descongelarlo siempre, a menos que se vaya a hacer cocido en agua, al vapor y en determinadas cocciones al horno y guisos.
4 recetas con pescado congelado