BUENAS BACTERIAS Y POCAS CALORÍAS
- Cada gramo de yogur contiene bacterias suficientes para regenerar la flora intestinal y reparar el organismo tras un tratamiento con antibióticos o una gastroenteritis, por ejemplo. Puedes comprarlo o elaborarlo en casa, tomarlo como alimento único (de postre o entre horas) y también utilizarlo como ingrediente de tus recetas preferidas, saladas y dulces.
- El que más se utiliza para cocinar es el natural (61 calorías por 100 g.), en especial el tipo griego. Pero, si existen problemas de sobrepeso o quieres reducir las calorías todo lo posible, elige el natural desnatado (sólo 32 calorías por la misma cifra).
Sácale partido en la cocina
Vigila el etiquetado y comprueba la fecha de caducidad, para asegurarte de que no ha perdido sus cualidades. Toma nota:
- Es un excelene aliño para acompañar ensaladas o para emplear a la hora de hacer salsas más ligeras para carnes y pescados.
- Ayuda a rebajar las calorías de la mayonesa, si se añade a esta salsa. Puede agregarse ajo, pepino o cebollino, muy picados.
- Enriquece las cremas y sopas frías, añadido una vez terminada la cocción.
- No hay que calentarlo a altas temperturas, pues pierde sus cualidades. Lo mejor es cocinarlo a horno o fuego muy bajos o añadirlo justo al final.
- También puede optarse por los yogures de sabores o con frutas, en especial para aliñar ensaladas, en cremas frías, sorbetes y postres.
- En repostería, el yogur da suavidad y esponjosidad a los bizcochos y aligera las cremas dulces.
5 Recetas con yogur