Estás decidida a dejar el tabaco, pero te dan miedo esos 5 o 6 kilos de más que suele ser normal ganar en estos casos (le ocurre al 60 por ciento de los ex fumadores). ¿Abandonar entonces la idea? De eso, nada. Con la dieta que te proponemos en Cocina Ligera, avalada por la doctora Pilar Govantes, directora de BIOSBCN (clínica de medicina estética de Barcelona), podrás dejarlo sin que la báscula te pase factura. “Se trata de un plan de 1.200 calorías diarias que se puede mantener el tiempo que lleva desintoxicar el cuerpo del hábito de fumar, es decir, unos seis meses”, concluye la doctora Govantes.
¿Por qué se gana peso?
- En primer lugar y debido a que ya no recibe la nicotina del tabaco, al dejar de fumar el organismo segrega menos adrenalina. Al descender sus cantidades, se reduce la glucemia, hecho que aminora el gasto calórico, y disminuye la lipólisis o destrucción de la grasa. Pero, además, “la nicotina consumida a través de los cigarrillos provoca que la velocidad de nuestro metabolismo sea más rápida y, por tanto, al dejar de fumar se vuelve más lenta, lo que significa que los alimentos consumidos no se convierten en energía tan rápidamente como antes”, asegura la doctora Govantes. “Se puede ganar desde muy poco o nada hasta diez kilos, incluso más”, señala Pilar Govantes.
- Existen otras razones. “Ante la ansiedad por no poder fumar, aparece un efecto sustitutivo y cambiamos el tabaco por la comida”, comenta Pilar Govantes. En especial aumentamos el consumo de dulces porque su ingesta produce bienestar y ayuda a calmar los nervios. Por otro lado, no hay que olvidar que dejar de fumar supone una recuperación de sentidos como el gusto y el olfato, lo que implica que la comida sea más apetecible.
Atención a las vitaminas
- Si has tomado la decisión de cortar con el tabaco, debes estar atento a tu dieta. Durante las primeras semanas conviene “potenciar el consumo de alimentos ricos en vitaminas A y C”, aconseja la doctora Govantes. Contienen buenas cantidades de la primera el bonito, las espinacas o las zanahorias. Respecto a los que poseen altas concentraciones de vitamina C, además de los cítricos, encontramos los kiwis, y hortalizas como el tomate y los pimientos. Esta vitamina tiene un alto poder antioxidante y depurativo. E incorpora alimentos ricos en vitaminas del grupo B, que aceleran la eliminación de la nicotina, como el germen de trigo y la levadura de cerveza, y recurre a productos ricos en fibra para estimular el tránsito intestinal, que, al principio de dejar el tabaco, se ralentiza.
Las claves de la dieta
- Tendrás que modificar algunos hábitos alimenticios. Como indica Pilar Govantes, “es aconsejable aumentar el consumo de hidratos de carbono complejos, como cereales y pan integral, así como ensaladas variadas y frutas frescas y secas”.
- Y comer poco y a menudo. “No deben pasar más de tres horas sin ingerir alimentos y tomar al menos dos litros diarios de agua”, aconseja la experta, quien recuerda que “no hay que abusar de los condimentos, en concreto de la sal. Los fumadores sazonan más la comida y hay que recordar que la sal fomenta la retención de líquidos”. Y esto contribuye a que la sensación de estar ganando peso tras dejar el tabaco sea todavía mayor.
- Finalmente y como explica Pilar Govantes, “frente a la necesidad de consumir dulces se puede optar por las frutas o refrescos light”.
El deporte, un buen aliado
- No olvides el deporte. Una hora caminando a buen paso supone consumir las mismas calorías que un paquete de cigarrillos y resulta bastante más sano. Por otro lado, un estudio norteamericano realizado sobre 9.000 mujeres ex fumadoras que practicaban ejercicio tres horas a la semana demostró que sólo incrementaron su peso en un kilo y medio tras abandonar el tabaco. Como apunta Pilar Govantes, “se corre el riesgo de ganar kilos si no se potencia un poco el ejercicio físico”, ya que el abandono del tabaco implica un gasto de 200 calorías menos al día. El deporte, además, contribuye a reducir el estrés y combatir la ansiedad.
- La dieta que te presentamos va a ayudarte a hacer más fácil todo este proceso, depurando tu organismo y evitando que ganes peso tras cortar el tabaco.
Qué hacer cuando la ansiedad del tabaco aparece
-Cuando aparezcan deseos irreprimibles de fumar, respira hondo, espera un minuto y trata de distraerte. Puedes darte una ducha caliente para relajarte.
-Realiza actividades en las que tengas que emplear las manos: pintar, dibujar, escribir, cocinar...
-Pasea y procura salir al campo para estar en contacto con la naturaleza.
-Utiliza caramelos o chicles sin azúcar para combatir la ansiedad.
-Recuerda que, pasadas cuatro semanas, las ganas de fumar disminuirán para convertirse en una inclinación latente y débil, que finalmente acabará por desaparecer.