EL EXPERTO DICE...
Luis Serra, Gerente de Lamejornaranja.com
- Cuanto más frescas sean las naranjas y las mandarinas, más vitaminas conservan y, claro, más ricas están. Son frutas que se pueden recoger antes de su maduración y “terminarse” en cámaras hasta que llegan al mercado. Por eso, cuando las tienes en tu nevera, se conservan muy pocos días y, además, no te saben a nada. ¿No sería ideal tenerlas en casa recién recogidas?
- Bueno, mientras hacemos esta reflexión, os voy a contar las variedades más interesantes. Entre las naranjas, la Navel Lane Late, con una gran cantidad de azúcares y poca acidez, así que resulta muy dulce. La Valencia Late es más ácida y, por ello, nos parece menos dulce, aunque sea riquísima en azúcares. Las llamadas naranjas de zumo no son más que naranjas que tienen la pulpa dura, son más difíciles de pelar y se aprovechan de esta manera, pero no son especiales.
- Respecto a las mandarinas, las hay con más o menos semillas. Por ejemplo, la valenciana Clemenules es una variedad muy dulce, con mucho zumo, fácil de pelar y casi sin semillas. La Clemenvilla es algo más costosa de pelar, pero muy dulce igualmente. Y para cocinar, como pasa con el vino, hay que usar buenos cítricos.
4 Recetas con naranjas y mandarinas