Pero... ¿suben el colesterol?
- Muy pobre en azúcares, un huevo mediano aporta 84 cal., vitaminas A, B, D y E, hierro, azufre y muchas proteínas. Es, por tanto, un alimento básico en nuestra dieta e, incluso, recientes estudios aseguran que no se debe limitar su consumo a dos o tres veces a la semana como hasta ahora se pensaba.
- De hecho, hasta hace poco tenía muy mala fama por su alto contenido en colesterol. Y no hay razón para ello: la mayoría de su ácidos grasos son mono y poliinsaturados, lo que repercute en aumentar el HDL o colesterol “bueno”. Eso sí: si se está siguiendo una dieta baja en calorías hay que disminuir su consumo de forma significativa, ya que muchos otros alimentos llevan entre sus ingredientes el huevo sin que seamos conscientes de ello.
- La yema y la clara combinan porque cada una completa los nutrientes de la otra, pero es la primera la que proporciona la totalidad de los lípidos (grasas). Por ello, en muchas recetas se sustituyen las yemas por claras (en rebozados, tortillas o pasteles, por ejemplo). Una yema menos = 68 cal. menos.