La verdad sobre la margarina

¿Todavía te quedan dudas sobre si es o no sana? ¿No tienes claro si margarina o mantequilla? Pues si aún te asaltan estas y otras dudas, aquí tienes las respuestas de os expertos.

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1¿La mantequilla es natural y la margarina artificial?

Le hemos trasladado la pregunta a la profesora Juana Morillas, del Dpto. de Tecnología de los Alimentos y Nutrición de la Universidad Católica San Antonio y miembro del Instituto Flora. “Es cierto que el consumidor tiene claro que el origen de la mantequilla es la leche, y si la leche es natural, pues se considera que la mantequilla también lo debe ser. Sin embargo, creo que el consumidor no tiene muy claro el origen de la margarina. Sabe que se elabora en la industria, pero quizá no conoce que se obtiene a partir de aceites vegetales ¡que también son productos naturales!”. Dicho esto, hay que explicar que en los dos casos hay un proceso tecnológico para obtener tanto mantequilla como margarina: “¿Por qué sólo nos preguntamos por el de la margarina?”, dice Juana Morillas.

2En el procesado de la margarina, ¿no es cuando aparecen las grasas trans?

Como explica la profesora Juana Morillas, “hace más de 15 años, la elaboración de margarina implicaba la formación de grasas trans, puesto que se utilizaba una técnica denominada hidrogenación que favorecía la aparición de este tipo de grasas. Para explicarlo de forma sencilla: con la hidrogenación, conseguimos hacer que un aceite, que es líquido, sea sólido.

Cuando se hidrogena totalmente un aceite, todos los ácidos grasos se hacen saturados, desaparecen todas las insaturaciones (curiosamente, las grasas trans son un tipo de insaturadas) y por ello es improbable la existencia de grasas trans. Pero el producto obtenido presenta tal dureza que resulta difícil de untar. Cuando el aceite se hidrogena parcialmente (y así es mas fácilmente untable) coexisten en la composición del producto resultante las estructuras químicas saturadas con las insaturadas, y en las insaturadas pueden generarse los isómeros trans. En la actualidad, toda la tecnología de nuestras industrias alimentarias asegura que el contenido de grasas trans en las margarinas es inferior al 1%”.

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¿Cómo leer una etiqueta de margarina para ver si es, en efecto, saludable?

Para saber si una margarina es saludable se debe mirar en la etiqueta que haya la mayor cantidad de ácidos grasos insaturados (suma de monoinsaturados y poliinsaturados) en el producto final. Las grasas insaturadas son aquellas beneficiosas para la salud cardiovascular.

“Por otro lado, en el momento de escoger una margarina tenemos que fijarnos en que la cantidad de grasas saturadas y trans sean lo más bajas posible. Hay muchas margarinas ricas en grasas insaturadas y prácticamente libres de trans que nos lo cuentan en la etiqueta”, asegura Anna Montanyà, nutricionista del Instituto Flora.

4Y, dentro de las margarinas, ¿las hay más convenientes para un tipo de población que para otra?

“Es necesario incluir grasas en nuestra alimentación y la margarina aporta ácidos grasos esenciales y vitaminas A, D y E, imprescindibles para la vida, para tener un buen estado de salud y para asegurar el desarrollo”, indica Montayà. Existen en el mercado diferentes tipos de margarinas según las necesidades de cada consumidor:
La margarina estándar, ideal para toda la familia.

  • Margarina light, con un 30% menos de calorías y grasa que una margarina estándar, para utilizarla en el marco de una alimentación de control de peso.
  • Margarinas enriquecidas con esteroles vegetales. Los esteroles vegetales son compuestos naturales que han demostrado en numerosos estudios que ayudan a reducir los niveles de colesterol LDL (colesterol malo) en el marco de una alimentación variada y equilibrada.
  • Margarinas sin sal, recomendadas para aquellas personas que siguen una alimentación baja en sal.
  • Margarinas con vitaminas y minerales: recomendadas para personas que necesiten incrementar la ingesta de estos nutrientes.
  • Margarinas sin lactosa: son margarinas para quienes tienen intolerancia a este azúcar de la leche.

5¿Cómo nos ayuda la margarina y cuánta hay que tomar?

Juana Morillas confirma que hay numerosos estudios que demuestran que es aconsejable reducir el consumo de grasas saturadas, que son las que predominan en alimentos de origen animal (grasa láctea, grasa de la carne, embutidos, patés, etc.) y sustituirlas por grasas vegetales (monoinsaturadas y poliinsaturadas). “Las margarinas, además de ser fuentes de grasas vegetales, también resultan aconsejables en nuestra dieta por su contenido en vitaminas liposolubles.

Es más, algunas margarinas (¡ojo al etiquetado!) contienen fitosteroles, que son compuestos bioactivos (también de origen vegetal) capaces de disminuir los niveles de colesterol total y colesterol LDL circulante en el torrente sanguíneo, reduciendo por ello el riesgo cardiovascular”. Para deducir la cantidad recomendada en el consumo de margarina, basta hacer un cálculo sencillo: consideremos que una persona ha de ingerir una dieta de 2.200 calorías al día, de las cuales el 30%, como máximo, deben proceder de los lípidos (660 calorías). De ellas, el 7% pueden proceder, como máximo, de grasas saturadas, es decir, 46 calorías.

Así, quedan alrededor de 600-610 calorías, que son en torno a 65-70 gramos de grasas insaturadas las que esta persona puede incorporar a su dieta diaria en forma de pescado azul, aceites vegetales y margarina.

6¿Se puede cocinar con ella?

“La margarina se puede utilizar en la cocina igual que la mantequilla: para hornear, para hacer repostería, para cocinar con pasta, etc.”, explica la profesora de la Universidad Católica San Antonio

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