Sí,el picoteo es sano

No es una broma. Te vamos a enseñar a picar entre horas sin poner en riesgo tu línea. Si tu cuerpo te pide “gasolina” a media mañana, dale lo que necesita. Pero, eso sí, controla lo que le apetece.

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El ritmo de vida actual nos obliga a realizar tres comidas rápidas al día, a veces dos –el desayuno lo reducimos a un café–, perjudicando gravemente nuestro equilibrio dietético y nuestra postura ante el momento de la comida. Resultado: que a media mañana, o a media tarde, volvemos a notar el estómago vacío. Para los deportistas, grandes consumidores de energía, comer cinco veces al día es habitual. Nada de grasas ni de azúcares: sólo hidratos de carbono. Pero nuestro gasto energético suele ser menor, así que hay que tener mucho cuidado con las calorías que no vamos a gastar.

Picar… con cabeza

El arte del picoteo consiste en caer en la tentación, pero con cabeza. Comer varias veces al día, cada tres o cuatro horas, mantiene activo el metabolismo, incrementando el gasto calórico total de nuestro cuerpo. Por tanto, lo que debemos tener en mente es el total de calorías diarias y cómo podemos repartirlas, ¡cuidado!, sin saltarnos ninguna (y mucho menos el desayuno). Partamos de que sigues una dieta media de 1.800 kcal. repartidas, en vez de en tres comidas, en cinco. Este podría ser un resultado equilibrado entre ellas:

  • Desayuno 500
  • Media mañana 150
  • Comida 600
  • Media tarde 150
  • Cena 450

Como ves, hay lugar para un aperitivo y un tentempié de tarde. Ataquemos cómo vamos a gastar esas 150 calorías, pero con calidad.

6 reglas básicas

  1. La primera regla es… sólo picar cuando se tiene hambre. Parece obvio, pero muchos de los desvíos de nuestra dieta se producen cuando asaltamos la nevera por aburrimiento o estrés.
  2. Cuándo picar. Tenemos claro que entre horas, pero siendo exactos, entre dos y tres horas antes de la comida principal, para no perder el apetito cuando llegue la comida principal.
  3. Grupos de alimentos. Los grupos básicos de alimentos a los que debemos acudir son el de las frutas, vegetales, carne y similares, lácteos, y el grupo de pan, cereales, arroz y pasta. Nada de grasas, azúcares vacíos (chucherías, por ejemplo) y, por supuesto, evita las bebidas alcohólicas.
  4. Variedad. No tomes siempre lo mismo. Haz que el momento del picoteo sea divertido a la par que nutritivo. Pon imaginación a la forma de prepararlos y atrévete a probar nuevos alimentos.
  5. El lugar. Si picoteas en el lugar de trabajo, ten preparado el tentempié. Por ejemplo, la fruta lavada, el queso untado, etc., evitarás, por falta de tiempo, acudir a la máquina de bollería que suele haber en algunas oficinas.
  6. Bebe agua. No sólo no engorda, sino que sacia tu apetito, te ayuda a sobrellevar las ganas de picar y mejora el funcionamiento de todo tu organismo y la asimilación de los nutrientes.
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